martes, 11 de enero de 2011

3. INFORMACIÓN ES PODER

Desde hace poco más de un mes, hemos visto el escándalo WikiLeaks, primero con intriga, luego con azoro y actualmente con un sentimiento inefable ante el cinismo del gobierno estadounidense.
La frase que hizo famosa sir Francis Bacon (1561-1626), cuando en su obra Religious meditations (1597), que fue traducida al español como Ensayos de moral y de política (1870), mencionó que el "conocimiento es poder", fue una constatación de prácticas que ya estaban en boga desde antes, pues quienes ambicionaban el poder debían informarse continuamente. Sin embargo, aunque no tenemos aún idea del contexto de esta frase para el autor, es muy elocuente que este artífice del pragmatismo anglosajón manifestara con toda claridad este pensamiento que ahora se lleva y trae como axioma, como verdad prístina.
Lo que esta frase propone es algo que pone en jaque todo el discurso sobre el derecho a la información y el libre acceso a la información para el desarrollo, incluso en las culturas competitivas.
Este concepto es también lo que está en el origen del cambio de paradigma por el cual la información se vino a convertir en un bien de consumo, con un costo y otras barreras comerciales que dificultan su circulación y, por ende, impulsa el establecimiento de barreras al desarrollo personal y social. No en balde, la globalización de las comunicaciones parece estar en relación directa con la banalización de los contenidos.
Lo que el escándalo WikiLeaks pone en evidencia es que la información en la red está al alcance de cualquiera que sepa cómo llegar a ella, pero también ha venido a mostrar que hay esfuerzos denodados por ocultar la información que permite la existencia del poder y los poderosos. Por ello resulta pura ingenuidad pensar que la red es la panacea de las libertades, aunque es cierto que sin la red seríamos menos libres que hace 20 años.
Quienes trabajamos en el campo de la información debemos ver esto como una oportunidad de aprendizaje para darnos cuenta de que ni en los países desarrollados se goza de libre acceso a la información, y que esta noción sigue en los terrenos de Utopía. Pero no por ello dejaremos de buscarla.

miércoles, 5 de enero de 2011

2. LA JUSTICIA ALTERNATIVA

Desde que inició la globalización y el ex presidente Zedillo tuvo la genial ocurrencia de bautizar a sus opositores como "globalifóbicos", una de esas palabras que llevan al estrellato a sus creadores; incluso antes de esta feliz inspiración, hemos escuchado con frecuencia el adjetivo "alternativo/a" que se usa para referirse a todo lo que no se alinea a lo oficial o al poder o a la propiedad monopolista, hasta que recientemente, en menos de una década, surgió en el horizonte nacional la llamada "justicia alternativa", con la cual se nombran procesos de mediación y negociación desde los tribunales judiciales, y en algunos estados por oficinas instaladas en los municipios.
Sin embargo, no resultan claros sus alcances, pues en el estado de Guanajuato se le aplica cuando los "conflictos recaen sobre derechos de los cuales se puede disponer libremente sin afectar el orden público". En tanto, dentro del estado de Yucatán tiene un alcance para asistir "las controversias entre las partes, cuando esas controversias recaigan sobre derechos de los cuales puedan los particulares disponer libremente, sin afectar el orden público". Estos dos enunciados muestran una preocupación por la no afectación del orden público, pero tienen diferencias de grado entre lo que dice una sobre atender conflictos y la otra enfocada en ontroversias. Al respecto, debemos notar que conflicto es a combate como controversia es a discusión; de este tamaño es la diferencia.
No obstante, la declaración de Guanajuato es más impersonal que la de Yucatán, aunque en ninguna resulta claro cuáles son esos derechos de los que se puede disponer libremente; es más, parece haber una entelequia en esta parte del enunciado al oponer derechos y libertades. O sea, es bien sabido que un estado de derecho cedemos nuestras libertades para sostener los derechos que definen y permiten la vida en común. Sólo el respeto del derecho ajeno puede garantizar los propios derechos, esa es la regla. Entonces, ¿qué significa decir que hay derechos de los que podemos disponer libremente? ¿Hay derechos de los que no podemos disponer libremente? ¿Se refieren a derechos privados?
La comprensión de lo anterior se vuelve menos clara cuando leemos una nota que publicó Grupo SIPSE en junio de 2010 anunciando la puesta en funcionamiento de la justicia alternativa en Yucatán, a través de las oficinas de la Coordinación de Mediación y Coordinación en este estado. En esa noticia se indicaba que la función de estas oficinas sería "lograr que las partes involucradas en casos de delitos no graves y en los que se tenga una trascendencia económica, como parte de los mecanismos de justicia alternativa" [sic]. ¿Casos de delitos no graves? ¿Casos de trascendencia económica?
En el estado de Colima, se toman como iguales conflictos y controversias, y se entiende que la justicia alternativa sirve para "solucionar un conflicto de índole civil, familiar, mercantil o penal, al cual pueden recurrir voluntariamente las partes involucradas para buscar una solución acordada que ponga fin a su controversia, por medio de técnicas específicas aplicadas por especialistas". Notamos que esto vuelve más opaca la noción de "derechos de los que se puede disponer libremente".
Es importante notar que la conciliación y la mediación se plantearon en el año 2002 como una solución a la crisis nacional en la impartición de justicia; el estado de Colima fue uno de los primeros tomar cartas en el asunto, mientras el estado de Yucatán apenas terminó su proceso de incorporación hace un semestre. Otros estados que han considerado su adhesión a estas ideas son Hidalgo, Durango, Baja California, Jalisco y Chiapas.
Pero no debemos engañarnos por el adjetivo "alternativa" que acompaña a "justicia", pues meramente, como se indicó desde hace ocho años, responde a una salida a la enorme injusticia que se vive en el Sistema Judicial Mexicano. De esta manera, ésta se perfila como otra forma abordar lo inabordable desde una burocracia que ya no sabe como justificar su existencia y seguir dentro del erario. Ya veremos como marcha esta novedad en nuestro suelo patrio.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

1. SER MEXICANO EN EL SIGLO XXI

Desde hace casi una década comenzamos a escuchar cada vez más sobre los mexicanos que viven en Estados Unidos. Es así que notamos la importancia de las remesas que envían los trabajadores migrantes desde ese país, nos enteramos de como se confunden en una colorida ensalada mediática las historias de los migrantes con las historias de los chicanos y otros latinos, encontramos en los medios historias de éxito de descendientes de mexicanos, aunque ya casi no hablen español, y vemos con asombro el gran impulso que le da la clase política de este país al voto en el extranjero, metiendo en una misma bolsa a los viajeros, los migrantes, los chicanos y los latinos.
En verdad, luego de oir, ver y no poder evitar la catarata de noticias que nos asaltan sobre los mexicanitos que andan por el extranjero, o sus hijos o nietos nacidos por los rumbos del país del norte, uno se pregunta qué demonios está haciendo en este México de pobretones, inseguros, mediocres, perdedores, indios, deprimidos, corruptos, vivales y otro glosario de palabras que son frecuentes en nuestros discursos cotidianos. La gran confusión que nos orilla a estos desatinados pensamientos resulta de una realidad que deprime, al darnos cuenta de lo poco creativos que son nuestros medios de comunicación, lo poco mexicanos que son nuestros gobernantes, legisladores y jueces, así como lo estúpida que parece nuestra población mediana, aún más en períodos futboleros, de luchas, de box o de cualquier cosilla que engatuse en una ilusión de libertad su única neurona sobreviviente.
De verdad, duele ser mexicano cuando vemos que las necesidades más sentidas de nuestro país no se resuelven, y que se inventan otras por la magia de los discursos y las acciones no planeadas de gobernantes bobalicones, impunes e inamovibles.
Recuerdo que durante el sexenio de Zedillo una mujer escribió en la sección "Correo del lector" de La Jornada que ante el desastre nacional quería el exilio y nacionalizarse sueca, y pedía informes para poder lograrlo. No dudo que más de uno diría ahora lo mismo, quizá para convertirse en gringo.
¿Qué podemos hacer? Nosotros, pobres mexicanitos..., muchos de los cuales acostumbramos responder "mande" o "mande usted" a la menor aproximación..., con una actitud cultural servil desde la primera respuesta. ¿Qué podemos hacer? Creo que debemos ejercer una resistencia civil pasiva contra quienes detentan el poder: Político, económico, cultural, social... Sólo reconociéndonos como ciudadanos y ejerciendo nuestros derechos y obligaciones con completa convicción es como podremos hacer algo. Este ejercicio ciudadano debe incluir la información y la resistencia pasiva, o sea, la manifestación que impida que los males continúen, aunque eso implique revocar decisiones ciudadanas, así como estar más informados de lo que ocurre en nuestro país, y no menos de lo que pasa con los mexicanos que por las buenas o por las malas se fueron al extranjero, y que por lo mismo no les corresponde decidir lo que nos toca a quienes nos quedamos aquí.
A los dormidos se les debe despertar, pues la narcolepsia ocurre a muchos a nuestro alrededor, quienes confunden la humildad con la falta de compromiso, o quienes prefieren vivir en el reino de la necesidad y siempre estar estirando la mano en espera de lo que les den.
¡Viva la diversidad! ¡Viva la diferencia! ¡Viva la comunión de las conciencias para encontrar solución a las necesidades! ¡Viva yo!

lunes, 27 de diciembre de 2010

0. ¿POR QUÉ ESTE BLOG?

Recuerdo que cuando investigué hace algunos años sobre Ernesto Albertos Tenorio encontré un personaje atormentado, que enfrentó su entorno con su palabra lúcida y recibió todo tipo de adjetivos descalificadores y peyorativos, pues constantemente rompía el velo de la autocomplacencia que se requiere para que florezca la paz soporífera y bucólica que tanto se exalta, y que ora se le llama equilibrio, orden y progreso, o de otra manera grandiosa y totalizadora que no deja cabida a los disensos, la alteridad no alineada, ni a la heterogeneidad.
La mejor interpretación sobre lo que parecía acontecer en la relación de Albertos Tenoria y la sociedad yucateca que le dio la vida la pude encontrar en una biografía sobre Rimbaud, en donde el autor interpretó que la claridad de la mirada era la responsable del ánimo irascible del poeta, que lo hacia ser como la pieza que no embona en el rompecabezas.
La CLARIDAD... eso pretendo con este blog, y no porque piense que siempre tengo la razón en todo, sino porque tengo una opinión y quiero ponerla en la red. Sólo es eso.
Quiero jugar aquí con lo que me causa ADMIRACIÓN, con lo que me provoca FASCINACIÓN, con lo que me hace sentir vivo. A veces podré parecer duro, a veces cinico, jugaré con la ironía... No importa. ¡Viva yo!